Gaceta de los Negocios, 8 marzo 2000

Las familias evitan que el coste sanitario se multiplique por siete

Cada español dedica 227 horas no remuneradas al cuidado de la salud ajena

La sanidad española debe estar eternamente agradecida a las familias. Según un estudio de la Fundación BBV, cada español dedica 227 horas anuales no remuneradas al cuidado de la salud. Basta con multiplicar esta cifra por el conjunto de la población española para descubrir que el coste invisible de las enfermedades en nuestro país ocupa 8.853 millones de horas al año de atención gratuita de familiares y voluntarios.

Según explica María Ángeles Durán, investigadora del CSIC y autora del libro Los costes invisibles de la enfermedad, "por cada 12 horas que dedica un profesional sanitario a esta tarea, los cuidadores no profesionales -en general familiares, y en su mayoría mujeres-, dedican 88". Es decir, por cada hora facturada hay siete que no pasan por caja. Sólo bajo el anterior criterio, el coste invisible de la sanidad española rozaría los 12 billones de pesetas (ya que los costes anuales del personal asalariado en los servicios sanitarios son de 1,7 billones).

María Angeles Durán estimó ayer que "sólo en costes de personal para el cuidado de un enfermo durante un año -en el hospital público más barato- , el precio de la atención rondaría los cinco millones de pesetas". Sin embargo, el tiempo de cuidado diario dedicado por los españoles a las personas mayores supera las cinco horas diarias en el 53% de los casos, y entre tres y cinco horas en el 20% de los casos.

Según una encuesta del CIS, los costes personales de esta atención ocasiona los siguientes costes personales: reduce el tiempo de ocio (64%); genera cansancio (51%); impide irse de vacaciones (48%); roba tiempo para ver a los amigos (39%); ocasiona daños para la salud (29%); impide trabajar fuera del hogar (27%); acarrea problemas económicos (21%) y despierta conflictos con la pareja (9%) entre otros. Un detalle que descubre la importancia económica de la atención sanitaria invisible es que la práctica totalidad de los mayores asistidos (que no pueden valerse por sí mismos) no pueden pagar el precio de cualquier residencia privada, ya que cuestan entre 150.000 y 400.000 pesetas al mes. Durán comentó que "una pensión mensual de 70.000 pesetas se agotaría al pagar cuatro horas diarias de cuidado durante once días al mes, y eso hablando de cuidados no cualificados".

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