MADRID. C. L. Schlichting
El Palacio Municipal de Congresos de Madrid albergó ayer un simposio
extravagante. Cientos de niños con gorras rojas -para no perderse- subían y
bajaban de la cafetería a la "guardería", en la planta superior,
mientras sus padres escuchaban, en la sala de conferencias, las intervenciones
de Rato, Aguirre, Trillo, o las conferencias de los expertos que reclamaban
mejor trato para la familia española.
Son medio millón de parejas con más de tres hijos y empiezan a darse cuenta
de que constituyen un poder fáctico, porque agrupan nada menos que a ocho
millones de personas. Quizá por eso su II Congreso Nacional, celebrado ayer en
Madrid, atrajo la presencia de varios de los más importantes representantes del
Gobierno, en plena campaña electoral.
Desde luego, tienen sobrados motivos para alzar la voz (los padres, no los
políticos): según datos de Eurostat, una familia española de tres hijos
recibe en prestaciones familiares, de manera directa, indirecta o mediante
deducciones de impuestos, 5 pesetas de cada 100 de su salario neto, cuando otra
de las mismas características en Francia percibe 50, en Alemania 21, en el
Reino Unido 14 y hasta en Grecia 12. España, como siempre, a la cola.
DIEZ LITROS DE LECHE DIARIOS
La inauguración del acto corrió a cargo del vicepresidente Rodrigo Rato,
que se comprometió a aprobar una Ley de Familias Numerosas. El ministro de
Economía y Hacienda explicó las mejoras introducidas por el PP durante la
legislatura -especialmente el establecimiento de un "mínimo vital"
por persona a cargo, que se resta en la tributación por IRPF-, si bien indicó
que "una familia que consume diariamente diez litros de leche" nunca
podrá darse por satisfecha con los gobiernos. Rato reconoció que
"todavía queda un largo recorrido por hacer" y confirmó el respaldo
del PP a "todo lo que la familia representa en España".
Por su parte, la presidenta del Senado, Esperanza Aguirre, destacó la
aportación social de aquellas unidades familiares que afrontan el cuidado de
ancianos, enfermos o drogadictos, o que tienen a alguno de sus miembros en paro.
Amalia Gómez subrayó la importancia de la Ley de Conciliación -que permitirá
una mayor incorporación de la mujer a la vida laboral, especialmente en el caso
de las madres de familias numerosas-. José María Álvarez del Manzano indicó
la necesidad de proteger la familia para cimentar la estabilidad y la cohesión
social.
El alcalde recordó los niveles europeos de protección social y destacó
que, en los países nórdicos, las familias reciben ayudas de hasta 70. 000
pesetas al mes. Este tipo de comparaciones estuvieron muy presentes en la
jornada, donde sociólogos y economistas lamentaron que nuestro país estuviese
en último lugar en cuanto a las ayudas, pese a padecer la peor crisis de
natalidad.
Fuera del aula, y una vez terminada su intervención, José Ramón Losana,
presidente de la Federación Española de Familias Numerosas, e Isabel
Maldonado, vicepresidenta, recibían a los periodistas. Losana tiene doce hijos,
Maldonado nueve.
La mujer -funcionaria, madre y vicepresidenta, en un prodigio de pluriempleo
típicamente femenino- animó a afiliarse a las Asociaciones que constituyen la
Federación, la mayor parte de las cuales no cobran nada por ello. "El
número de afiliados es muy importante -dice- a la hora de obtener subvenciones
o descuentos importantes en ópticas, ortopedias y todo tipo de negocios".
PREMIO PARA MILIKI
A media mañana, Emilio Aragón, "Miliki", recogió una de los dos
premios de la Federación, otorgado por su capacidad de montar espectáculos
familiares, trabajar con sus hijos y encabezar una gran y armoniosa
"tribu" (cuatro hijos y nueve nietos). El otro galardón correspondió
a Caja Madrid, que ha llegado a un acuerdo para fundar una banca virtual, buena
parte de cuyos beneficios revertirán en las propias familias.
De hecho, la Federación está en plena ofensiva social y a punto de cerrar
un acuerdo con CERMI (el Comité Español de Representantes de Minusválidos
-con miembros tan importantes como la ONCE-) con el que constituiría un
poderoso grupo de presión. Tanto CERMI como la Federación reclaman la
ampliación del concepto de "familia numerosa" a aquella en la que uno
de los cónyuges padezca alguna minusvalía.
La conversación con José Ramón e Isabel, en la cafetería, se interrumpe
cuando dos de los niños -fugados de la guardería- se asoman peligrosamente al
hueco de la escalera. La vicepresidenta tarda un segundo en agarrarlos y se
encarga de identificar y localizar a sus "monitores" (los hijos
mayores de los padres presentes). Alguien recuerda que las campañas de apoyo a
la familia coinciden históricamente con las crisis del estado del bienestar.
Nos acordamos de Santa Bárbara cuando truena.