ABC, 6 febrero 2000

Rodrigo Rato promete sacar adelante una ley para el millón y medio de familias numerosas

MADRID. C. L. Schlichting

El Palacio Municipal de Congresos de Madrid albergó ayer un simposio extravagante. Cientos de niños con gorras rojas -para no perderse- subían y bajaban de la cafetería a la "guardería", en la planta superior, mientras sus padres escuchaban, en la sala de conferencias, las intervenciones de Rato, Aguirre, Trillo, o las conferencias de los expertos que reclamaban mejor trato para la familia española.

Son medio millón de parejas con más de tres hijos y empiezan a darse cuenta de que constituyen un poder fáctico, porque agrupan nada menos que a ocho millones de personas. Quizá por eso su II Congreso Nacional, celebrado ayer en Madrid, atrajo la presencia de varios de los más importantes representantes del Gobierno, en plena campaña electoral.

Desde luego, tienen sobrados motivos para alzar la voz (los padres, no los políticos): según datos de Eurostat, una familia española de tres hijos recibe en prestaciones familiares, de manera directa, indirecta o mediante deducciones de impuestos, 5 pesetas de cada 100 de su salario neto, cuando otra de las mismas características en Francia percibe 50, en Alemania 21, en el Reino Unido 14 y hasta en Grecia 12. España, como siempre, a la cola.

DIEZ LITROS DE LECHE DIARIOS

La inauguración del acto corrió a cargo del vicepresidente Rodrigo Rato, que se comprometió a aprobar una Ley de Familias Numerosas. El ministro de Economía y Hacienda explicó las mejoras introducidas por el PP durante la legislatura -especialmente el establecimiento de un "mínimo vital" por persona a cargo, que se resta en la tributación por IRPF-, si bien indicó que "una familia que consume diariamente diez litros de leche" nunca podrá darse por satisfecha con los gobiernos. Rato reconoció que "todavía queda un largo recorrido por hacer" y confirmó el respaldo del PP a "todo lo que la familia representa en España".

Por su parte, la presidenta del Senado, Esperanza Aguirre, destacó la aportación social de aquellas unidades familiares que afrontan el cuidado de ancianos, enfermos o drogadictos, o que tienen a alguno de sus miembros en paro. Amalia Gómez subrayó la importancia de la Ley de Conciliación -que permitirá una mayor incorporación de la mujer a la vida laboral, especialmente en el caso de las madres de familias numerosas-. José María Álvarez del Manzano indicó la necesidad de proteger la familia para cimentar la estabilidad y la cohesión social.

El alcalde recordó los niveles europeos de protección social y destacó que, en los países nórdicos, las familias reciben ayudas de hasta 70. 000 pesetas al mes. Este tipo de comparaciones estuvieron muy presentes en la jornada, donde sociólogos y economistas lamentaron que nuestro país estuviese en último lugar en cuanto a las ayudas, pese a padecer la peor crisis de natalidad.

Fuera del aula, y una vez terminada su intervención, José Ramón Losana, presidente de la Federación Española de Familias Numerosas, e Isabel Maldonado, vicepresidenta, recibían a los periodistas. Losana tiene doce hijos, Maldonado nueve.

La mujer -funcionaria, madre y vicepresidenta, en un prodigio de pluriempleo típicamente femenino- animó a afiliarse a las Asociaciones que constituyen la Federación, la mayor parte de las cuales no cobran nada por ello. "El número de afiliados es muy importante -dice- a la hora de obtener subvenciones o descuentos importantes en ópticas, ortopedias y todo tipo de negocios".

PREMIO PARA MILIKI

A media mañana, Emilio Aragón, "Miliki", recogió una de los dos premios de la Federación, otorgado por su capacidad de montar espectáculos familiares, trabajar con sus hijos y encabezar una gran y armoniosa "tribu" (cuatro hijos y nueve nietos). El otro galardón correspondió a Caja Madrid, que ha llegado a un acuerdo para fundar una banca virtual, buena parte de cuyos beneficios revertirán en las propias familias.

De hecho, la Federación está en plena ofensiva social y a punto de cerrar un acuerdo con CERMI (el Comité Español de Representantes de Minusválidos -con miembros tan importantes como la ONCE-) con el que constituiría un poderoso grupo de presión. Tanto CERMI como la Federación reclaman la ampliación del concepto de "familia numerosa" a aquella en la que uno de los cónyuges padezca alguna minusvalía.

La conversación con José Ramón e Isabel, en la cafetería, se interrumpe cuando dos de los niños -fugados de la guardería- se asoman peligrosamente al hueco de la escalera. La vicepresidenta tarda un segundo en agarrarlos y se encarga de identificar y localizar a sus "monitores" (los hijos mayores de los padres presentes). Alguien recuerda que las campañas de apoyo a la familia coinciden históricamente con las crisis del estado del bienestar. Nos acordamos de Santa Bárbara cuando truena.

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