España sin niños en un mundo superpoblado

(ABC - Digital)

Adnan Mevic, el bosnio musulmán declarado por la ONU «el niño 6.000 millones» del planeta, abrió sus ojos el pasado mes de octubre a un mundo un tanto caótico, en cuanto a cifras de población se refiere. En primer lugar, es un hecho más que comprobado que la población mundial sigue creciendo a un ritmo lo suficientemente rápido como para temer catastróficas consecuencias. Según las proyecciones de Naciones Unidas, en el año 2050 el planeta acogerá a 8.900 millones de personas, aunque la cifra podría llegar a los 10.700 millones. Y en estas condiciones, la mayor preocupación de los organismos internacionales es establecer los mecanismos para proporcionar alimentos y agua a una población cada vez mayor. 

Desde 1950, las zonas destinadas al cultivo de cereales se han reducido y durante más de un decenio la producción de los mismos permanece estancada. Además, los estudios realizados muestran que dentro de 50 años la cuarta parte de la población mundial vivirá en países con una escasez crónica o recurrente de agua dulce. 

Demasiada pobreza

Aún ahora, cuando estamos a punto de inaugurar milenio, más de 1.000 millones de personas siguen privadas de satisfacer sus necesidades básicas. De los 4.800 millones de personas residentes en los países en desarrollo, casi las tres quintas partes carecen de saneamiento básico. Un tercio no tiene acceso a agua no contaminada, un cuarto no vive en casas adecuadas y un quinto no goza de servicios de salud modernos.

Bien, pues en todo este baile de cifras, también hay que decir que, en general, las mujeres están teniendo menos hijos que nunca y que el crecimiento de la población está siendo más lento de lo que realmente se esperaba en 1996. «Por dos razones fundamentales: las políticas de control de nacimientos han reducido la natalidad más de lo que contemplaban las primeras proyecciones, y además hay que tener en cuenta que las tasas de mortalidad por el sida son también bastante mayores de lo que se esperaba», señala Margarita Delgado, investigadora del departamento de Demografía del Instituto de Economía y Geografía del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). 

Según las estimaciones de Naciones Unidas en 29 países africanos, actualmente la esperanza media de vida al nacer es inferior en siete años a lo que habría sido si no existiera el sida. De cualquier forma, hasta el año 2020, el crecimiento de la población mundial será de 64 millones de personas al año (en la actualidad la cifra está en torno a los 78 millones), debido a que ahora mismo la mitad de la población mundial tiene 25 años, es decir, está en edad de procrear y hay más de 1.000 millones de jóvenes entre 15 y 24 años. En el año 2050 se estima que la población crecerá en 33 millones de personas por año.

Bebés con cuentagotas

Las tasas más altas de crecimiento de la población corresponden a los países más pobres. 
África es la región del mundo donde la población crece con mayor rapidez y es la más joven, con una media de edad de sólo 18 años. A África le siguen Asia y América latina, donde más del 40 por ciento de la población es menor de 15 años. Cada año más de 14 millones de muchachas adolescentes dan a luz y una gran proporción de esos embarazos no son deseados.

Mientras, en 61 países, donde reside el 44 por ciento de la población mundial, las parejas están teniendo una cantidad de hijos menor que los 2,1 alumbramientos por mujer necesarios para que haya un reemplazo generacional. En América del Norte, Japón y Europa, el crecimiento de la población prácticamente se ha detenido. Cada mujer de los países de la UE tiene una media de 1,4 hijos: Irlanda es el país de mayor fecundidad con 
1,94 hijos por mujer, mientras que España está a la cabeza de los países con la tasa de fecundidad más baja, con un promedio de 1,15 hijos por mujer, seguido por Rumanía (1,17), República Checa (1,19) e Italia (1,20). 

«Desde hace 20 años las tasas de natalidad están descendiendo drásticamente en España, una situación que no se ha dado en circunstancias similares en ningún país de Europa. Está claro que a mediados de los 60 muchos de ellos vieron como descendía la natalidad, pero pronto recuperaron sus índices. Dinamarca por ejemplo ya se encuentra en 1,72 hijos por pareja y Noruega en 1,85. En España hemos quemado etapas muy rápidamente y a pesar de que en 1997 se produjo un ligero aumento de nacimientos frente al año anterior, no hay indicios de una clara y sostenida recuperación de los índices de natalidad mientras estos picos no se mantengan durante dos o tres años seguidos», asegura Margarita Delgado. 
Según los datos que maneja Naciones Unidas, en el momento actual Italia y Japón son los países que tienen la población más anciana con una edad media de 40,2 años. Pero en el 2050 está previsto que este puesto lo ocupe España, con una edad media de 54,3 años. 

El Gobierno no ayuda

¿Por qué las españolas tenemos tan pocos hijos? «En primer lugar, en nuestro país se ha registrado un considerable descenso de la nupcialidad y a pesar de que han aumentado las uniones consensuales, no nacen apenas niños de esas parejas. Por lo general, en España los hijos se tienen dentro del matrimonio» dice Margarita Delgado. Según una encuesta realizada el pasado junio por Eurostat, la oficina de estadísticas de la UE, mientras que en países como en Suecia el 54 por ciento de los nacimientos que hubo en 1997 se produjeron fuera del matrimonio, en España tan sólo un 11 por ciento de los niños nacieron en estas circunstancias.

«En España se da una de las tasas de desempleo entre los jóvenes más altas de Europa y aquellos que consiguen un trabajo suele ser en circunstancias precarias. Esto hace que incluso quienes se animan a casarse sean reacios a tener hijos. Además, el desempleo es mayor entre las mujeres. En igualdad de condiciones, similar cualificación y entrega, se contrata más a los varones que a las mujeres, quizá también por el miedo al embarazo, por lo que muchas renuncian a tener hijos», dice esta demógrafa del CSIC. «Otra de las razones es que el coste de los hijos es muy alto. Para mantener un nivel de consumo determinado es necesario que trabajen los dos miembros de la pareja, lo que muchas veces hace difícil que haya una conciliación entre trabajo y familia», añade.

Un estudio realizado por Eurostat en octubre del año pasado, puso de manifiesto que España es el país de la UE que menos dinero destina de su Producto Interior Bruto a las ayudas familiares por hijos. Mientras que la media europea se sitúa en torno al 7,5 por ciento del PIB, nuestro país sólo gasta en estas funciones 1,8 por ciento. Finlandia se encuentra a la cabeza con un 13,3 por ciento. Y al parecer, según señalan los expertos, el incremento de la fecundidad en Suecia y Dinamarca se ha debido en gran parte al desarrollo de sus políticas sociales. Medidas como redes completas de acogida de niños, facilidades en los accesos a guarderías, permisos parentales adecuados y un reparto igualitario de responsabilidades en la pareja ha permitido en países como Dinamarca que la participación de las mujeres en la vida laboral no sea algo incompatible con la opción de ser madres. «Es algo que va más allá de cuestiones ideológicas o posturas radicales y feministas. El propio Consejo de Europa ya alertó en su momento de que mientras el peso de los hijos repercuta más sobre la mujer no se podrá esperar un repunte de la fecundidad. En España habrá que tomar cartas en el asunto ya que la recuperación es necesaria para el equilibrio 
demográfico», dice Margarita Delgado.

Nuevas medidas en España

El pasado mes de octubre el Congreso de los Diputados dio su aprobación definitiva a la ley de Conciliación Laboral y Familiar, con la que se pretende impedir que aquellas mujeres que quieran ser madres pongan en peligro su puesto de trabajo, o que ni siquiera se planteen tener hijos por el temor a perderlo. Las novedades de esta ley son las siguientes: 

* Despido. Siguiendo la línea marcada por las directivas comunitarias y los Convenios de la Organización Internacional del Trabajo se declaran nulas las extinciones de un contrato de trabajo por embarazo, adopción o acogimiento de un menor. El empresario está obligado a la readmisión inmediata si la causa del despido es alguna de estas situaciones. 

* Permiso por maternidad. Padres y madres podrán repartirse este permiso. Las 6 primeras semanas después del parto se reservan para la madre, pero el resto hasta 16 se las pueden repartir entre padre y madre. Hasta ahora, la ley decía que el padre podría disfrutar de las 4 últimas semanas de permiso por maternidad, aunque sólo el 2 por ciento de los padres españoles la han solicitado. 

Riesgos durante el embarazo. La ley prevé que en aquellos casos en los que por motivos de salud de la madre o del feto se haga necesario un cambio de puesto de trabajo y este cambio no sea posible, se declare a la madre en situación de riesgo durante el embarazo con protección de la Seguridad Social.

* Adopción y acogimiento. La duración del permiso por maternidad se iguala para los hijos adoptados menores de seis años.

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Crecimiento de la población española en 1997

Andalucía         2,58 
Aragón                  -2,74 
Asturias  -4,82 
Baleares  0,44 
Canarias  3,66 
Cantabria  -2,43 
Castilla y León -2,51 
Castilla La Mancha  0,29 
Cataluña  0,00 
Com. Valenciana  -0,07 
Extremadura  -0,14 
Galicia  -3,59 
Com. Madrid  2,14 
Región de Murcia  3,69 
C. Foral de Navarra  0,41 
País Vasco  -0,46 
La Rioja  -1,28 
Ceuta  7,40 
Melilla  9,57 

Instituto Nacional de Estadística

En el año 1997, la comunidad española con menos crecimiento fue el Principado de Asturias. Sin embargo, el dato no pasaría de anecdótico si no fuera porque hace poco las noticias daban, precisamente, a Asturias como la región del mundo en la que se tenían menos hijos por pareja.


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Países más viejos

1999  2050
País  Edad media País  Edad media
Alemania  39,7  España  54,3 
Japón  40,2  Rep. Checa  53,3 
Italia  40,2  Italia  53,2 
Suecia  39,7  Grecia  52,5
Grecia  39,1  China  52,5 
Finlandia  39,1  Rumanía  52,2
Bélgica  39,0  Eslovenia  51,5 
Dinamarca  38,8  Bulgaria  51,2 
Croacia  38,5  Austria  50,2 
Bulgaria  38,5  Portugal  50,0 

Departamento de Economía y Asuntos Sociales de las Naciones Unidas

En medio siglo la edad media de los ciudadanos del mundo desarrollado aumentará de manera muy considerable. Y en España, como no nazcan más hijos, seremos el país con más ancianos del mundo.


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Promedio de hijos por mujer en España

1975 2,7
1980  2,21
1985  1,64
1990  1,35 
1995  1,18 
1996  1,15

Dpto de Demografía Inst. de Economía y Geografía del CSIC

Los españoles nos hemos vuelto perezosos en lo de tener hijos. En 20 años, el índice de natalidad ha descendido, alejándose de ese 2,1 necesario para un reemplazo generacional óptimo.

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