MADRID. C.L. Schlichting
Rodrigo Rato, Esperanza Aguirre, Federico Trillo, Amalia Gómez y Álvarez
del Manzano: los políticos han acudido al reclamo del II Congreso Nacional de
Familias Numerosas, que se celebra hoy en el Palacio Municipal de Congresos de
Madrid bajo el lema "La familia, la inversión más rentable" y que
representa a ocho millones de españoles, nada menos que el 20 por ciento de la
población.
José Ramón Losana preside desde hace apenas un año la Federación
Española de Familias Numerosas. Ejecutivo de Banca, 48 años, encabeza una de
las todavía denominadas por nuestra obsoleta legislación "Familias
Numerosas de Honor", con nada menos que doce hijos. ("Sólo en
bonobuses -dice-, me gasto 40.000 mil pesetas al mes").
Meses y meses de trabajo, de llamar a todas las puertas culminan ahora en
este Congreso titulado "La familia: la inversión más rentable", que
está dirigido al millón y medio de familias con más de dos hijos "En
España no existe -afirma Losana- una política familiar. Hay cierto complejo
sobre este tema, debido al uso franquista de la familia como pilar
propagandístico. El resultado es que la única ley que nos alude -en plena y
gravísima crisis de natalidad- es del 71".
LA LIMOSNA OFICIAL
De nada le sirve a usted alcanzar el glorioso número de tres hijos (dos, si
uno de ellos es minusválido) porque, gracias a esa ley, lo único que puede
esperar de la Administración son 4.000 pesetas mensuales por hijo -siempre que
esté en la miseria y tenga menos de 1.200.000 pesetas anuales de renta bruta- y
un descuento en transportes interurbanos que, por supuesto, excluye el metro o
el autobús local.
"Es un agravio comparativo -explica Losana- con relación a cualquier
otro país europeo. Resulta sorprendente que paguemos más impuestos que los
demás (porque todos los productos están gravados indirectamente, y porque
necesitamos una vivienda mayor), cuando nuestros hijos pagarán las pensiones
del futuro. No es solidario".
-¿Por qué dicen que "la familia es la inversión más rentable"?
-Cuando pedimos más solidaridad, los políticos argumentan que no se puede
aumentar el gasto público. Sin embargo, cuando financian infraestructuras, por
ejemplo, no hablan de "gasto" sino de inversión, puesto que una
carretera, un ferrocarril son garantía de futuro desarrollo. Nosotros
sostenemos que ayudar a la familia es apuntalar la estabilidad social. Asuntos
Sociales aporta cantidades enormes para paliar los malos tratos, la
drogadicción, el alcoholismo... se trata de prevenir problemas que florecen en
otros países donde la familia está más desestructurada.
Y A MÍ, QUÉ
Al común de los mortales se nos ocurre a menudo una observación
aparentemente lógica: "Nadie te ha obligado a tener tantos hijos".
Cada vez que pronunciamos la frasecita censuramos una rotunda realidad: todos
vamos a ser inmediatos beneficiarios del esfuerzo de este millón y medio de
parejas. La frase es la versión más acre de un individualismo que ha llegado a
constituir un estilo de vida en Occidente y que censura el carácter social de
la familia.
Según el estudio más reciente del Observatorio Europeo, con datos referidos
a 1996, España, Italia y Grecia están a la cola en lo que ayudas a la familia
se refiere. Una paradoja que contrasta con los datos sobre natalidad, ya que
España está por debajo del índice de reemplazo generacional desde 1981.
Paradójicamente este enorme grupo de ocho millones de personas ha tardado
muchos años en darse cuenta de su peso político: la capacidad adquisitiva y
electoral del 20 por ciento de la población española no es asunto baladí.
POR FIN VALORADOS
Si tiene usted tres o más hijos prepárese para formar parte, por fin, de
una elite que dejará de ser sólo objeto de lástima y de comentarios jocosos
("pobre mujer", "¿y no tendrán televisión?", "hay
que ver, con la de gente que sobra en el mundo..."). La Federación, en
efecto, ha cerrado ya un acuerdo con Caja Madrid para la creación de una
"Banca Virtual" cuya cuenta de resultados revertirá en un 50 por
ciento en las propias familias, y está a punto de sacar al mercado una revista
que incluirá no sólo artículos especializados sino toda una gama de
"macrodescuentos" que le harán rentable el insoportable papeleo que
hasta ahora suponía obtener el inútil carné que acreditaba su circunstancia.
La realidad es testaruda. Como apunta Amalia Gómez, secretaria general de
Asuntos Sociales: "No se trata de practicar políticas natalistas -en las
que yo no creo- sino de apoyar a todas las parejas para que puedan elegir
libremente el número de hijos que desean tener".